miércoles, 10 de diciembre de 2008

Volver

Te vas a volver a ir con la cara cubierta de lágrimas y yo voy a mantener la sonrisa y la pose mientras te alejas mirándome por el retrovisor.
Te vas a volver a ir para que te eche de menos, para q sepa que te necesito, para que no me olvide de lo importante que eres, de la vida que me dás, de lo mucho que me entiendes, para que te valore.
Te vas a volver a meter en tu carcel de cristal, rodeada de flores azules y verdes, rodeada de sonrisas falsas y de cariños acostumbrados, para darte cuenta de lo que, tambien tu, me necesitas.
Vamos a separarnos una vez más, de tantas, que no será ya la primera ni será la última, pero será como siempre una separación, dolorosa al principio y necesitada al final.
Es cierto eso que dicen de las madres, que siempre mantienen intacto el cordón umbilical.

Volver, será siempre volver a sus brazos.

martes, 9 de diciembre de 2008

La pregunta es

¿dónde estás?

domingo, 7 de diciembre de 2008

es de bien nacido ser agradecido

Casi te pierdo porque pensé que había vuelto a equivocarme estando contigo.
Menos mal que encontraste el pañuelo y me lo puse sobre los ojos y tapándome los oidos, ciega y sorda, pude reconocerte y rectificar el conato de perdida, ... menos mal que encontraste el pañuelo....gracias.

(la próxima vez he de esconderlo mejor para que no lo encuentres)

domingo, 9 de noviembre de 2008

Lineas

Suspendida en algún lugar entre yo y yo misma estoy sentada en el sofá, mirando por la ventana la linea que une el cielo y el mar.. Sé que detrás de esa linea están esperándome todos los sueños. Lo sé porque encontré unos cuantos la última vez que crucé el horizonte, cuando llegué aqui.

Cuando llegué, ¿cuánto hace? ¿tres...cuatro meses?...ufff....parece una eternidad.
Entonces no te conocía. Recuerdo que antes de montar en el avión le comenté a una amiga:
-Mi próxima conquista no tiene ni idea de que el amor de su vida aterriza hoy en su ciudad.
Que engreida. Y cuantas cosas han pasado desde entonces.
Ahora estás sentado aquí y hace un rato me insinuaste que esta noche estaba más guapa que de costumbre. Me hago la loca, estoy cansada, anoche tampoco me dejaste dormir y hoy trabajé, además creo que me estoy resfriando, esta ciudad es demasiado fría para mi.
De hecho debe ser demasiado fría para casi cualquiera, si no fuera por el mar no me gustaría tanto. Tiene un mar precioso, se vé desde la ventana, se vé la linea esa que une las olas y las nubes y detrás de la que están todos los sueños que algún día alcanzaré...

... De pronto en la tele pasa algo y tu te ries mientras me metes la mano por debajo del pijama y me acaricias la espalda con los dedos helados. Te miro y me guiñas un ojo .... Vale, tu ganas.

Hay veces en las que pienso que nunca llegaré a cruzarla, que los sueños merecen seguir siendo sueños y que no necesito nada más que soñar acompañada.

viernes, 31 de octubre de 2008

Deja de decir que vas a desafiar al viento que me llevó lejos de ti.
Te equivocas o intentas engañarme.
No tienes el valor para desafiar a nadie.
No fué el viento quien me llevó lejos.
No eras tú de lo que huía.

Deja de cantar canciones de Amaral, y de autoconvencerte de que vas a desafiar a todos los que piensan que no podemos querernos.
No hace falta que los desafies, llevan razón, es imposible, ves, yo ya no te quiero.

Y tú, pequeño soberbio, deja de decir de una puta vez que soy tonta.
Yo, simplemente, como aquel, no sabía que era imposible así que lo hice.
Y tu?

viernes, 24 de octubre de 2008

Nombres

Siempre me hace sentir igual, siempre hay algo mejor que yo, algo que no puedo alcanzar, que me supera y contra lo que no puedo luchar.
Se crean silencios tensos, a veces ni siquiera son tensos, pero siguen siendo silencios, abrumadores y que se instalan entre nosotros.
No sé qué hacer para hacerlos desaparecer.
Sólo dejo que pase el tiempo y en un momento preciso, de pronto, todo desaparece y vuelve a ser como antes... y se queda su nombre en suspensión hasta la siguiente caida, que nunca sabes cuando va a llegar, para posarse entre nosotros y volver a crear el momento del dia que odio.

Huída

Ya me acostumbré a echarte de menos, a disfrutarte en periodos cortísimos, a valorar cada gesto.
Me acostumbré tanto que me cuesta estar a tu lado mas de una semana seguida. Necesito otro aire distinto al que me ofreces, otros paisajes, otros mundos.
Gracias porque siempre me regalas lo mejor de tí misma.
Me animas a continuar la huída.